miércoles, 24 de abril de 2019

Expectativas


Como cuando te asustas y corres y no sabes hasta donde podrías llegar.
Como cuando se cruzan en el cielo todas las nubes a la vez y deseas poder marcharte encima de una de ellas.
Como cuando te vas dando cuenta que ya no... pero quieres sentir un firme sí.
Como cuando te sientes entre muros, entre calles oscuras, reunidas todas en torno al jardín del pensamiento.
Como cuando sientes a veces, que si gritas las paredes se derriten, que se abre entre su amasijo de arena y cemento una grieta por la que milagrosamente cabes, y consigues salir.
Al final parece que siempre pasa eso... y salimos adelante.
Solo hay que sentarse un momento, cerrar los ojos fuerte, coger aire hasta acariciar tu rincón más profundo, y soltarlo poco a poco. Una vez más, poco a poco, todo cobra sentido de nuevo.
Las nubes se tienen que marchar. O es que existe alguna tormenta que dure para siempre? Claro que no.
Se intuye siempre, a lo lejos, los tenues rayos de sol, el abrazo del cielo.
El premio es tener claro que el premio ya lleva en uno mucho tiempo, pues esto al final no es más que una lucha consigo mismo, lucha que se gana sin darse uno cuenta, en cada día de esfuerzo...

miércoles, 10 de enero de 2018

La Vida el Universo

Las características fundamentales de los seres vivos son las siguientes: nacen, se nutren, crecen, se relacionan, se reproducen y mueren.
Si aceptamos esto como verdad, que lo es, entonces podemos decir sin temor a equivocarnos, que de todo lo observado hasta ahora en el Universo que conocemos, este fenómenos sólo se produce en el planeta que habitamos.
Sin embargo, la verdadera importancia del mismo no reside en donde se produce sino en que se haya producido.
La vida se presenta en nuestro planeta de diversas formas las cuales están definidas en dos grandes grupos, el reino vegetal y el reino animal. De acuerdo a lo clasificado hasta ahora existen alrededor de nueve millones de especies diferentes de las cuales un 97% pertenece al reino animal y el restante 3% al vegetal.
Todos los seres vivos tienen un elemento común en su estructura: están compuestos por células y estas a su vez por elementos químicos.
La forma en que se agrupan estos elementos químicos (moléculas) es lo que determina las características del ser que producen. No es la misma proporción de elementos químicos que componen una célula humana que la que compone la célula de un árbol, por ejemplo.
Sin embargo aquí tampoco reside la verdadera importancia de la vida. Esto es meramente una explicación de su conformación.
Lo verdaderamente importante, lo extraordinario, lo inexplicable hasta el momento, es que en algún momento del tiempo estos elementos químicos se hayan agrupado de forma tal que hayan creado no una sola forma de vida - lo que de por si seria igual de inexplicable - sino millones de formas de vida diferentes en un lugar microscópico dentro del Universo, llamado Tierra.

II

El Universo a su vez es todo. La definición mas precisa sería que "el Universo es todo lo que existe sin excepciones. Materia, energía, espacio y tiempo", todo lo que existe forma parte del Universo.
Para muchos el Universo es infinito. Para otros muchos es finito, aunque su dimensión no la podamos concebir.
Aunque está poblado por galaxias, cúmulos de galaxias y estructuras de mayor tamaño llamadas supercúmulos, además de materia intergaláctica, el Universo es, sobre todo, espacio vacío.
Ya sea que lo consideremos infinito o finito, sus dimensiones son inconcebibles para nuestro entendimiento.
En esta vastedad extraordinaria existe una formación planetaria a la que llamamos Sistema Solar que es donde vivimos. Este sistema se encuentra ubicado en un brazo de una galaxia que tiene cien mil millones de estrellas similares y la cual es sólo una entre los centenares de miles de millones de galaxias que forman dicho Universo.
Surge la pregunta: porqué o para que una vastedad tan inmensa para albergar en un punto microscópico esa incógnita que llamamos vida?


viernes, 12 de junio de 2015

UN MUNDO DE CULPABLES





"Detrás de cada gran fortuna hay un delito". 
Honoré de Balzac

El dia de hoy iba discurriendo como cualquier otro hasta llegar al mediodía.

Levantarme temprano, leer el periodico, chequear los correos recibidos, enviar otros, preparar la agenda, etc.

Luego salir a trabajar, reuniones, visitas, maldecir el transito cada vez más imposible de la ciudad, quejas por la impuntualidad de los otros, excusas por mi propia impuntualidad…en fin un día como otro cualquiera.

Al llegar el mediodía retornaba a la casa para el almuerzo y decidí hacer una parada en el supermercado para comprar algo que se me antojó en el camino.
Estando alli me encontré unos amigos y entablamos una conversación de esas que siempre se tienen en los supermercados cuando te encuentras con alguien conocido, primero la queja de los precios, después acabar con el gobierno y todos los partidos, etc, etc.

En ese momento vi una cara que me era familiar pero que al estar fuera del contexto en que estoy acostumbrado a verla no me permitió identificarla de inmediato.
Vi su sonrisa al verme pero a la vez lo vi evitando acercarse al grupo en el que estaba. Hice un ligero esfuerzo hasta que lo ubiqué en la memoria..
Se trataba de don Evaristo un señor que tiene un puesto de venta de aguacates en la Ave. Rómulo Betancourt y del cual soy cliente asiduo.

Don Evaristo es extremadamente pobre pero es un caballero a la antigua usanza. Siempre tiene una sonrisa a flor de labios, se interesa por la salud de todos en la familia, te busca el aguacate que “esta para ahora mismo y ese es mantequilla” y cuando te vas te da las gracias inclinando la cabeza. Todo un señor.
Sin embargo en ese momento no me saludó, solo sonrió de lejos y me pasó por el lado sin siquiera saludarme.

Me separé del grupo y fui hasta el quejandome de esa indiferencia a lo que me respondió “es que uste taba con esa gente y no sabía si uste quería que ellos lo vieran conmigo”.

Le di la mano como siempre y le aseguré que con quien quiera que yo estuviese el no tenia porque pensar que no podia acercarse. Pero lo hice con un nudo en la garganta. Porque estoy seguro que mis valores y mis principios son mas debiles y flexibles que los de don Evaristo. Que el que realmente es afortunado de que un señor como el le estreche la mano soy yo. No el.

Al pensar en esto me preguntaba como sería vivir toda una vida acostumbrado a bajar la cabeza ante los demas, a sentirse menos que los otros sin tener en realidad nada de que avergonzarse. Todo por el delito de ser humilde, de ser pobre.

Y fue justo en ese momento en que pensé que este es un mundo de culpables.

Porque no es justo que nadie sienta que los demas, sean quienes sean, puedan avergonzarse de estrechar su mano o de recibir su saludo.


No es justo que haya seres humanos que se pasen la vida sintiendose ciudadanos de segunda clase por el hecho unico de no tener dinero.
Y senti que a muchos como el desde niños, desde la cuna, se les roba la oportunidad de soñar, se les roba la posibilidad de ser cada dia mejores. En el correcto sentido de este concepto.

Todos somos participes de este estado de cosas. Todos asistimos cada día al espectáculo del robo y del desfalco publico que tiene como consecuencia primordial el que no se creen las condiciones minimas para que cada niño tengo acceso a una educación de calidad que le permita el día de mañana cambiar las barajas que le repartió el destino.

Y serán siempre personas que creerán que hay espacios que no son para ellos. Que hay personas con las que no pueden relacionarse como iguales, que hay bellezas a las que no pueden aspirar, que hay sentimientos que les son vedados.

Y yo se que esto es asi y no haga nada para cambiarlo.

Y todos sabemos que esto es asi y no hacemos nada para cambiarlo.

Siempre esperaremos que llegue otro a hacerlo. Que sea otro el que cargue sobre sus hombros con una resposabilidad que es de todos.

Llegué a la casa convencido de que vivimos criticando a muchos por el pecado de comision pero que más asco da el pecado de omision. Que no son los otros los culpables. Que la culpa es de todos.

Que vivimos en un mundo de culpables.   

lunes, 21 de abril de 2014

DE CUANDO PERDIMOS NUESTRO MUNDO


1, 2, y 3 mangulina es; 1, 2 y 3 pisacola; ….27, 28, 29 y 30 el que no se escondio se quedo, el que se escondio detrás del tani tambien se quedo….
Voces de la ninez.
Sonidos de la nostalgia.

Frases que forman parte de un tiempo perdido que pensamos que duraría para siempre.

Y es que formamos parte de una generación a la que penosamente le tocó ser la ultima en tomar la antorcha de relevo en la carrera de una cultura que definió prácticamente todo el siglo XX.

Y digo penosamente porque nunca pudimos imaginar que con nosotros acababa mucho de lo que la vida tenia de mágico para hacerse hermosa y porque de alguna manera nos hemos sentido responsables de que haya sido en nuestras manos en las que terminara esta forma de hacer las cosas que nos definía, que nos daba nombre, que nos hacia únicos, que nos hacia algo dentro del todo.

Pasó pues que en la década de los 80’s del siglo XX, concretamente en el segundo lustro de la misma, perdimos nuestro mundo.

De repente pasaron a ser obsoletas muchas cosas: el buscar a los amigos y llevarlos en el timón y la barra de la bicicleta, se fueron quedando vacias las canchas de baloncesto adosadas a los techos las casas, las paredes dejaron de ser el lugar donde bateábamos las pelotas de goma, los arboles se quedaron huérfanos de tarzanes y las tardes de los amigos ya no volvieron a tener batmanes y supermanes.

Los arboles frutales (guayabas, mangos, nísperos, cajuiles solimanes y demás) dejaron de ser asolados al desaparecer el maroteo intenso a que eran sometidos  en los tiempos de vacaciones escolares. 

Las piernas paternas empezaron a quedarse vacías, ya no era necesario sentarse en ellas para ver (solo con papá) Bonanza, Bat Masterson, La cuerda floja o La dimensión desconocida.

Cada dia quedaban mas lejos las tardes pobladas de Mr. Magoo, Don Gato y su pandilla, Maguila Gorila , Huckleberry Hound, el Lagarto Juancho, Ricochet Rabbit (bing, bing, bing), Rufo Coyote, Tora el pez tigre balon, Johnny Quest, Los autos Locos de Pier Nodoyuna y hasta el inefable Sheriff Marcos!

Desaparecían también las celebraciones de los cumpleaños caseros (toca discos incluido) en los que se daba cita todo el barrio a la espera del momento de jugar al regalo sorpresa, el que se iba desgajando de sus múltiples envolturas al compás de “dáselo a…” y tu esperabas que cuando te tocara te saliera el “dáselo a la que mas te gusta” para no tener que declararte.

Se despedía el tiempo en que nos hacíamos novios luego de innumerables horas pegados al teléfono, y de los noviazgos de domingos de cines y de pizzas. Un tiempo donde el amor inocente era el protagonista y la sola presencia de la enamorada provocaba el relajo de los amigos del barrio y la profunda vergüenza del “asfixiao”.

Eran los años de los amores eternos, de los amigos hasta la muerte. De los paseos agarrados de la mano, de los besos escondidos y las caricias furtivas mientras sentíamos el corazón latiendo en la garganta. 

Cada padre era a la vez padre de todos ya que estaba autorizado al “si lo ves haciendo algo malo dale su pela sin preguntar” frase con que se daba anuencia a cualquier cocotazo o correazo “instructivo” con que se enderezaba cualquier mal comportamiento.

Estábamos obligados a mantener una comunicación respetuosa con los adultos de nuestro tiempo. No podíamos dirigirnos a ellos ni haciendo uso de malas palabras ni con mal tono. No se nos ocurría.

Fue este el tiempo en que perdimos la calidad de los programas de televisión, de sus presentadores y de lo presentado. Dejábamos atrás a Yaqui Núñez, José Joaquin Pérez, Daniel Díaz Alejo, Julie Carlo, Zoila Luna y muchos mas que siempre basaron lo que hacían en la preparación y el respeto de la audiencia.

Junto a ellos desaparecían de la radio las voces de Ramón Aníbal Ramos, Nelson Rodríguez, Pepe Durán, Teo Veras y Pedro Maria Santana cada uno tratando de innovar mas que el otro, cada uno tratando de llevar un mejor producto a sus radio escuchas. 

Así vivíamos hasta el fatídico momento en que la cualquierización llegó y nos arrebató nuestro mundo arrasando con todo aquello que teníamos, con todo lo que había sido nuestra vida, sentándose decidida, como hasta ahora, a imponer su control en todo lo que nos rodea.

Hoy impera en toda manifestación de los responsables de llevar el mundo a su próximo estadio la vulgaridad, la mala educación, la chabacanería, el irrespeto, la indefinición, la ausencia de principios o la negación de los mismos y los mas bajos instintos que una sociedad o grupo humano pueda expresar.

La única esperanza que podemos albergar, es que estemos viviendo ese período indefinido que antecede a los grandes cambios que la humanidad ha experimentado en su historia; que esta no sea la expresión final del futuro que le espera al mundo (no a nosotros que ya vamos de salida), sino ese interregno donde se esta a la búsqueda del camino a seguir, donde se hace necesario rechazar todo lo que queda atrás sin saber bien que vamos a poner delante. 


…fao aparao e’ ao y el que la bote son lo tri… (foul aparado es out y el que la bote son los three)

domingo, 10 de febrero de 2013

CRONICAS DE MEDIO SIGLO




II

El primer día del año 1959  el mundo no solo estrenaba un nuevo año. Ese día marcó el inicio del primer gobierno revolucionario en América (América la de todos que los del norte sienten que sólo hay una).
En todas las pantallas televisoras del orbe (vía satélite porque en aquel momento no había cable) se pudieron ver las imágenes de lo que entendíamos como las dos caras de la moneda que vivíamos: la huida de Fulgencio Batista de Cuba y la entrada triunfal del ejército revolucionario a la emblemática ciudad de la Habana. O lo que para los latinoamericanos era lo mismo: las imágenes de la opresión  y la libertad.
Para la intelectualidad “progresista” de la época este hecho constituía a la vez el epilogo de un período histórico que dejábamos  atrás y el prologo del mundo nuevo hacia el que la rueda de la historia nos impelía irremediablemente. Pero lo más importante era que este hecho parecía darle la razón a los que sostenían las tesis de que “el motor de la historia es la lucha de clases”, que la “religión es el opio de los pueblos” y que el “imperialismo es la fase superior del capitalismo”. En síntesis: el marxismo había triunfado.
A partir de este momento se sacralizó en los círculos intelectuales todo lo que oliera a marxismo y se satanizó el capitalismo. Aquellos que no comulgaban con las nuevas ideas pasaron a ser, en el mejor de los casos, reaccionarios (había otros motes como “cavernarios”) mientras que sus propulsores eran considerados vanguardistas.
Mientras esto sucedía en las elites del pensamiento, en aquella generación de postguerra ávida de cambiar el mundo que se había refugiado en guetos, que enarbolaba las consignas de paz y amor, que soñaba su futuro tras las brumas del LSD, que había inaugurado la cultura unisex y que en poco tiempo descubriría la píldora anticonceptiva y crearía la minifalda, empezó a generarse un espacio dentro del mundo real a través de este cambio de paradigmas.
La cultura hippie gradualmente empezó a asimilar y a asimilarse en aquella corriente avasallante que adivinaba el porvenir en bolas de cristal rojas sostenidas sobre hoces y martillos y en los que el contrario se reducía  a rectángulos de barras y estrellas que empezaron a ser quemados en cualquier calle de lo que eufemísticamente se empezó a conocer como Tercer Mundo.
Empezaron a migrar las ideas desde la literatura hacia la música porque la nueva Verdad era entendida más fácilmente sobre notas musicales que sobre páginas confusas por estos nuevos jóvenes que irrumpían en el mundo como si el nuevo fuera este y no ellos. Los nuevos profetas deliraban desde Chelsea hasta Haight Ashbury mientras el nuevo Quijote ataba a Rocinante a las palmeras de la Habana.
América Latina para este momento era un continente más de nombres que de países. Si parafraseamos a Carlyle podríamos decir que nuestra historia se reducía a las biografías de los Gómez, Rosas, Rojas Pinilla, Pérez Jiménez, Perón, Somoza, Stroessner y en nuestro caso muy particular la de Trujillo. Todos ellos dictadores y todos los pueblos que representaban sometidos a sus férreas voluntades.
Para nuestros pueblos, sojuzgados por todas estas tiranías, lo que estaba pasando en Cuba era la respuesta a todas sus ansias contenidas de libertad y de justicia. Y, obviamente, sus protagonistas pasaron a ser los héroes de la generación emergente en la década del sesenta.
Y entonces sucedió que la rueda de la historia empezó a sepultar dictaduras y a parir democracias. Pero no creas que estos partos fueron fáciles.
Como bien sabes en el  año 1961 con la  muerte de Trujillo, luego de 31 años de férrea dictadura, se inicia nuestra vida democrática. Los cuatro años que van desde el ’61 hasta el ’65 fueron bastante convulsos con un intermedio de siete meses en los que gobernó Juan Bosch (del ’62 al ’63).
 Bosch fue derrocado por un golpe de estado militar en septiembre del ’63 y después de varios ensayos de gobierno, en el año ’65 se inició una revuelta popular pidiendo su retorno al poder. Esta revuelta se generalizó y adquirió tintes de revolución. Pero fue una revolución que nunca se escribiría con mayúsculas ya que sólo cubrió cinco calles de la Zona Colonial.
Y es, llegados a este punto, como nos encontramos con los aviones que iniciaron este relato. Pues bien, lo que había sucedido en la mañana de ese sábado y que yo por mi edad no estaba en capacidad de comprender, era precisamente el inicio de aquella revuelta. Una parte de la población de la ciudad capital y unos cuantos  militares se habían sublevado pidiendo el retorno de Bosch y los partidos políticos de oposición llamaron a una insurrección nacional.
Justo en ese momento yo me encontraba con un amigo en la esquina de mi calle comprando unos chocolates a un vendedor ambulante cuando escuchamos que nos llamaban a gritos desde la casa. Nos lanzamos a correr y uno de los aviones nos disparó una ráfaga de ametralladora que nos siguió toda el camino.
A partir de aquel  instante los rumores se adueñaron de nuestras vidas. El  trasiego de información cobró tal intensidad que sólo se vivía para comentar con los vecinos lo último que se había sabido de “allá adentro” (como pasó a llamarse la Zona Colonial),  y fue entonces, al llegar la noche, cuando las ráfagas de ametralladoras se adueñaron del espacio.
Comenzaba la Revolución del ´65.

lunes, 28 de enero de 2013

CRONICAS DE MEDIO SIGLO




CRONICAS DE MEDIO SIGLO



Vamos a recrear, Benito, uno de mis primeros recuerdos. Este relato es interesante por dos razones, la primera porque recoge uno de los hechos más trascendentes que vivimos como sociedad y como país y la segunda porque a la vez trataré de pincelarte como era el mundo de hace 44 años. Un mundo tan ajeno al actual que parecería que estuviéramos hablando de otro planeta.

I
Este relato tiene que ver con unos aviones de guerra de los que llamaban “vampiros” y que sobrevolaron la zona en que vivía.

Corría el mes de abril de 1965. Era sábado y si no recuerdo mal, serían aproximadamente las 3:00 de la tarde.  Tres aviones de los que llamaban vampiros volaban en círculos sobre la  calle en que vivía.
A la sazón contaba yo seis años y vivía con mi familia en el exclusivo sector de Gazcue de la ciudad de Santo Domingo. Debes saber, como dato interesante, que en las primeras cuatro décadas del siglo pasado la ciudad de Santo Domingo todavía estaba inscrita dentro de los muros que fueron levantados en tiempos de la colonia para protegerla de los piratas ingleses que asolaban la región.
El desarrollo económico y la estabilidad política que trajo consigo la dictadura de Trujillo (1930/61) propició el surgimiento de una incipiente clase media profesional que, como comprenderás, estaba compuesta por los descendientes de las escasas familias que detentaban  la primacía social de la ciudad. Era un momento en que los miembros de cada clase estaban perfectamente definidos y las clases mismas también (sin necesidad de ningún manual de Carlos Marx).   
El crecimiento de los miembros de esta clase económica hizo necesaria la expansión urbana para albergarla y así surgieron nuevos sectores extramuros (es decir fuera de las murallas de la ciudad) de los que  Gazcue había sido el primero. Luego vendrían Naco, Piantini, Arroyo  Hondo, etc.
Pues bien, déjame decirte que esa década de los 60’s del pasado siglo fue realmente extraordinaria para la humanidad y si nos propusiéramos buscar  el génesis de lo que vivimos hoy me atrevo a asegurarte que lo encontraríamos agazapado dentro de esos diez increíbles años.
Al inicio de la misma hacía sólo 15  años -(1945)-  que se había cerrado el capítulo de la Segunda Guerra.  El  mundo empezaba a levantarse de los escombros en que esta lo había sumido y el vocablo “guerra” era sinónimo de terror para la humanidad.
Sin embargo conjuntamente con la paz de 1945 había llegado la división ideológica y por ende política.  Las 45 millas del muro de Berlín se extendieron al mundo entero - (este será tema de una próxima epístola) – y de repente nos vimos divididos y enfrentados por la posición que ocupábamos frente a los medios de producción. Tal vez hoy te parezca absurdo pero en aquellos 60’s era determinante saber si eras burgués o proletario aunque nadie supiera a ciencia cierta qué significaban estos términos.
Para resumirlo simple y geográficamente diremos que los Estados Unidos y sus aliados representaban a los burgueses y la unión Soviética y sus aliados representaban a los proletarios, pero como la Industria Armamentista había parido una bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki, éramos conscientes todos de que una nueva conflagración sería apocalíptica.
El miedo  a una guerra real con estos armamentos tan definitivos obligó a las potencias (que en este momento se estrenaban como superpotencias para diferenciarse de los demás países del primer mundo) a trasladar el escenario de las confrontaciones a las sedes de los organismos rectores de las naciones – ONU, OEA, etc.=   y a influir e incidir políticamente (prácticamente a “mandar”) sobre todos aquellos países que estuvieran en su esfera de influencia. Este proceso tuvo nombre y apellido y dividió al mundo en dos: la Guerra Fría.
Lo que ninguna de estas dos superpotencias aceptaba era que la otra pudiera expandir su  dominio a sus respectivas áreas de influencia. Esto trajo como consecuencia que cuando Francia salió de Indochina y Ho Chi Min se alzó en una guerrilla comunista devolviéndole el nombre de Vietnam al territorio, los Estados Unidos se sintieran obligados a intervenir militarmente aquel país para no sentirse tan burlados como les había pasado con Cuba solo dos años antes.
Con Vietnam la tan temida guerra había regresado. Lo que se pensó que sería un enfrentamiento de unos cuantos meses se extendió por más de una  década y es que el error de cálculo consistió en pensar que se iba a eliminar una guerrilla y resultó que  contra lo que se luchaba era contra todo un pueblo ungido por una mística libertaria.
El mundo contempló con horror como el ejército norteamericano bombardeaba con napalm los campos de Vietnam  y como  miles de hombres, mujeres y niños ardían vivos por efecto de estas bombas.
Entonces se levantaron voces en todas partes condenando aquellos hechos. Los jóvenes norteamericanos que eran llamados a unirse al “army” no entendían porqué y para qué peleaban y se negaban a alistarse, mientras la gran mayoría del pueblo norteamericano repudiaba aquella guerra. 
Para atizar mas el fuego de la historia y de esta historia, en 1963 los cubanos, o su máximo líder? - se declaran marxistas-leninistas (comunistas en buen español) y tras aliarse con la Unión Soviética convienen con Kruschev en la instalación de misiles nucleares en Cuba apuntando hacia Estados Unidos. Las profecías del Senador McCarthy se hacían realidad: el diablo rojo amenazaba con llevarse de encuentro no solo al pueblo norteamericano sino al mundo en su conjunto.  
Y sucedió entonces que, como toda acción genera una reacción, la juventud del mundo empezó a reclamar la paz por todos lados. Tres palabras peregrinas envueltas en todo tipo de signos se anidaron en las mentes juveniles: PEACE AND LOVE.   
Esta nueva generación de postguerra, mucho antes de que le correspondiera asumir los destinos de su vida y de su época, exigía un cambio de paradigmas sin saber muy bien a donde querían llegar. De lo que si estaban ciertos era de lo que rechazaban y rechazaban todo lo que les precedía. Eran un poco como Alicia (la de las maravillas) no les importaba donde llegar solo salir.
Empezaron a formarse las primeras comunas y guetos que albergaban estas semillas de lo nuevo y florecían en ciudades como San Francisco, los Ángeles, New York y Londres. Al ir creciendo de manera exponencial se hizo necesario ponerles un nombre  para identificarlos: los que inicialmente fueron bautizados como beatnicks cada vez más se fueron conociendo como hippies al integrar en sus filas a estudiantes activistas de izquierdas y promotores de derechos civiles aunque el componente político no fue tan determinante inicialmente.
Mientras esto sucedía con esta generación emergente, encargada de parir los miembros de la sociedad que conducirían al mundo al final del siglo y del milenio, la generación al  mando incapaz de entender los vientos de cambio, recrudecía su posición haciendo énfasis cada facción en el dominio político, económico y cultural del  mundo.
Ante la imposibilidad real de cambiar el  mundo y convertirlo en el paraíso de paz y amor que pregonaban no tanto como filosofía pero como una muy particular forma de vida, los hippies decidieron cambiar lo que si podían: la  forma de percibirlo y para percibirlo como lo soñaban se auxiliaron de las drogas. Los viajes de ser geográficos pasaron a ser lisérgicos.
Mientras esto pasaba con el hombre de la  calle, la intelectualidad de la época o intelligentsia se debatía como un péndulo ante las dos corrientes dominantes. Las zonas grises de las mismas tendían a desaparecer ante el sentido de urgencia de estar definido en uno u otro lado. Comunismo o capitalismo. Atrás quedaban los eufemismos.
Planteadas así las cosas estarás en capacidad de entender lo que pasaba con los aviones vampiros con los que inicio el relato. 



Pero esa será la segunda parte de esta crónica.