Apreciar el arte es una manera hermosa de entender la vida, a nosotros mismos y a nuestro entorno. Cuando vemos una película, cuando presenciamos una obra de teatro o de danza, cuando leemos buena literatura, cuando escuchamos música u observamos una pintura, por lo general tratamos de buscar el significado detrás de la historia que el artista quiere transmitir y lo interpretamos en función de lo que sabemos de la vida.
El lenguaje del arte, expresado a través de sonidos, colores, formas, líneas, e imágenes, a veces dice más que las mismas palabras. El arte alcanza nuestras almas, conectando lo que hay dentro de nosotros con las realidades externas. Cuando estamos constantemente expuestos a expresiones artísticas, tendemos a desarrollar nuestra preferencia estética, y al cultivar nuestra estética personal, nos motivamos a crecer y a aprender más. Empezamos a conocer nuestro concepto de “belleza” y aprendemos qué colores, formas, imágenes, sonidos, son cosas que nos dan placer.
Nos conocemos a nosotros mismos a través del arte, ya que nuestra percepción de éste es lo que nosotros somos.
(Imagen pintura de Paul Cezzane)

No hay comentarios:
Publicar un comentario